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jueves, 3 de noviembre de 2016

lunes, 26 de mayo de 2014

Una consigna sorpresa (y mortal)

Los epitafios son breves poemas -a veces rimados- que se escriben en las tumbas para recordar al difunto.



Ricardo Mariño escribió algunos epitafios que vamos a compartir:

Yace en esta tumba
el panadero Adorno,
el que tenía frío
y se acostó en el horno.


Ejerció muchos oficios
Fermín Batista
Pero falló en su debut
como electricista.

Fuiste tan indeciso 

Juan Alvarado...
¿Yaces aquí
o en el nicho de al lado?



Estos epitafios* fueron escritos por Ricardo Mariño en El colectivo fantasma y otros cuentos del cementerio.

En los comentarios podés escribir tu propio epitafio rimado o el de algun personaje que vos elijas.


Tip:
Una estructura básica del epitafio tiene cuatro versos con rima en el segundo y el cuarto. Y recuerden que hay fórmulas para ayudarse: "En esta tumba descansa" "Aquí descansan los restos" 

viernes, 20 de mayo de 2011

aaaaaaaaaaaaaaaaa

Cuento con A

(Natalia Yanina Vazquez)

Apurada atravesé autopistas, avenidas, arribé al acostumbrado albergue añorado. Allí, abracé alegremente a Agustín. Asomándonos afuera admiramos algunas aves alejarse, adornos altos, ángeles al aire alumbraban aquel agradable atardecer.

Adivinamos adónde acamparían al anochecer: América, Asia. Acurrucados argumentamos anécdotas, asentimos abrigarnos, aceptamos adentrarnos. Armamos amplios alimentos: acuosos, agridulces, amargos. Angustiados acabamos aquella abundancia. Arriba, atractiva almohada acogería anchamente a ambos. Así, adormecidos adolescentemente abrazados acordamos abandonarnos al albor.


Y otro casi casi con A (pero con moraleja):

A

(Luisa Valenzuela)


Astuta Aracné, araña por antonomasia, al atardecer ara las almohadas de ambiciosos andariegos asegurándose atarlos cuando aterrizan las alondras, así las aves aguardan la alborada anidando en las ansias acechantes de aquellos alocados audaces que al andar de acá para allá amenazan las áreas de acceso a las alucinaciones.

Moraleja:

Al llegar la noche entregate nomás a los ensueños. Si sos un vagabundo de lúcida vigilia podés caer en la red.


Lo leímos en: Cuentos y más, donde además pueden participar en el juego del mes: escribir un cuento de no más de 600 caracteres cuyas palabras empiecen con "a".

Pueden escribir en los comentarios otro cuento con A (Y de paso lo mandan a Cuentos y más...)